CARGAR CON EL ESTIGMA

Relato de Ignacio Cembrero

Se tapa la cara. ¿Será el cansancio el que le hace cubrirse el rostro o se avergüenza de su oficio?  Ella es porteadora. Traslada bultos muy pesados, a veces de hasta 50 kilogramos que se echa a la espalda o de 90 que empuja a ras de suelo. Con ellos cruza de Ceuta –otras también lo hacen desde Melilla- a Marruecos …

Mantas, telas, ropa vieja, zapatos usados, papel higiénico, pañales, repuestos, comida … Fardos envueltos en tela de saco, atados con cintas y cuerdas. Bajo ellos, casi invisibles, van ocultas por una carga que las dobla en tamaño. Nervios, caídas, gritos y golpes, lágrimas, presión e incluso, en ocasiones, la muerte por aplastamiento en  una avalancha.

Francisco Magallón – Melilla 2012